Desgarro del manguito rotador: la función real del paciente es la clave para decidir el tratamiento, más allá de los hallazgos de la MRI
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Cuando se siente dolor en el hombro, muchas personas sospechan de un 'desgarro del manguito rotador' y, si las imágenes de la MRI confirman que el tendón está desgarrado, piensan inmediatamente en la cirugía. Sin embargo, el grado de desgarro en las imágenes no es el criterio absoluto que determina el dolor real o la dirección del tratamiento. Según un video de Uihak Channel Biondwi, el tratamiento de los pacientes con desgarro del manguito rotador debe ir acompañado necesariamente de un enfoque personalizado 'centrado en la función', como el movimiento real y la fuerza del paciente, además de los hallazgos de la MRI. El director Bang Jin-young, del departamento de ortopedia de Good Gang-An Hospital, enfatiza que es importante establecer una estrategia de tratamiento integral a través del examen físico del paciente, en lugar de una perspectiva centrada únicamente en la MRI.
Desgarro del manguito rotador: por qué las imágenes y el dolor real no coinciden
El hecho de que ocurra un desgarro del manguito rotador no significa que todos sientan un dolor extremo. Existen casos en los que, a pesar de que las imágenes muestran un estado de 'desgarro de espesor completo' donde el tendón está totalmente roto, el paciente realiza funciones normales del hombro sin ningún dolor. Por el contrario, cuando se trata de un 'desgarro parcial', donde el grado de rotura no es severo, los pacientes pueden quejarse de un dolor tan intenso que les impide dormir. Esto sugiere que el daño del tendón en sí mismo puede no ser la única causa que provoca el dolor.
De hecho, según los resultados de estudios de disección cadavérica, se encontró un desgarro de espesor completo del manguito rotador en aproximadamente el 17.7% de la población sin antecedentes de tratamientos especiales. Esto muestra que el desgarro del manguito rotador puede aparecer como parte del proceso de envejecimiento y que el desgarro en sí mismo no conduce necesariamente al dolor o a la disminución de la función. Por lo tanto, puede ser peligroso decidir una cirugía basándose únicamente en el tamaño (cm) del desgarro que se ve en la imagen de la MRI. Se explica que el 'examen físico', que incluye la escala de dolor del paciente, el rango de movimiento del brazo y el movimiento de los músculos circundantes, debe complementar las limitaciones de la MRI, que no puede reflejar estos aspectos.
Cómo distinguir entre la capsulitis adhesiva y el desgarro del manguito rotador en casa
Cuando el hombro no se mueve bien, es común pensar en la 'capsulitis adhesiva' (hombro congelado), pero también existe la posibilidad de que sea una 'capsulitis adhesiva secundaria' causada por un desgarro del manguito rotador que endurece el hombro. La forma más sencilla de distinguirlos es comprobar el 'movimiento pasivo'. Si es difícil levantar el brazo con la propia fuerza, pero el brazo se levanta cuando otra persona lo ayuda a subir, esto podría significar que la articulación del hombro en sí está completamente rígida (posibilidad de capsulitis adhesiva). Por el contrario, si el brazo no se levanta incluso con la ayuda de otra persona, el estado de rigidez del hombro es severo y se requiere un diagnóstico diferencial preciso.
Las enfermedades del manguito rotador ocurren debido a una combinación de factores mecánicos, donde el tendón se frota entre el acromion (el hueso en la parte superior del hombro) y el húmero, y factores intrínsecos, donde la capacidad de regeneración del tendón disminuye con la edad. Al envejecer, la velocidad a la que se dañan los tendones supera la velocidad de regeneración, lo que provoca el daño. Si esta inflamación se agrava, puede progresar desde una bursitis subacromial, pasando por desgarros parciales y desgarros de espesor completo, hasta llegar finalmente a la artritis causada por el desgarro del manguito rotador.
Estrategia personalizada 'centrada en la función' para un tratamiento exitoso
Para un tratamiento eficaz, se debe examinar de manera integral el estado real del paciente que la imagen de la MRI no logra capturar. Se debe establecer una 'estrategia de tratamiento personalizada para el paciente' que considere los niveles de fuerza muscular, el rango de movimiento al levantar el brazo, la presencia de dolor nocturno, así como la edad, la ocupación y los planes futuros de uso del hombro del paciente. Especialmente al evaluar el estado del paciente, es necesario el proceso de comparar la fuerza y el brazo del lado que no presenta dolor.
En particular, en los casos diagnosticados con desgarro parcial, no se debe limitar el tratamiento únicamente a recibir inyecciones para reducir el dolor. Después de que la inyección reduzca la inflamación y la hinchazón, es imprescindible realizar paralelamente 'ejercicios de rehabilitación' que restauren el rango de movimiento del hombro. Si no se libera la rigidez del hombro mediante la rehabilitación, es muy probable que, aunque el dolor se alivie temporalmente, este vuelva a empeorar con el paso del tiempo. Si el dolor reaparece después de haber sido diagnosticado con un desgarro parcial en el pasado, se recomienda realizar un proceso de comparación con la MRI anterior para verificar el grado de progresión del desgarro.
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