IBS: ¿Qué hacer si los resultados de los exámenes son normales pero persisten el dolor abdominal y la diarrea?
Si los resultados de los exámenes son normales pero se presentan dolores abdominales recurrentes, diarrea o estreñimiento, podría tratarse de IBS.
Si los resultados de los exámenes son normales pero el abdomen duele con frecuencia y se repiten la diarrea o el estreñimiento, se puede sospechar de 'IBS'. Según un video del canal de salud médica HiDoc, el IBS es tan común que 1 de cada 10 adultos lo experimenta, y aparece con frecuencia especialmente en adultos jóvenes y mujeres. Aunque no es una enfermedad que ponga en peligro la vida, tiene la característica de reducir la calidad de vida al causar grandes dificultades en las salidas o en la vida social.
Si presenta estos síntomas junto con dolor abdominal, debe acudir al hospital sin falta
No todos los dolores abdominales son IBS. Se puede sospechar de IBS cuando el dolor abdominal recurrente se acompaña de síntomas relacionados con la evacuación, como estreñimiento o diarrea, durante varios meses o más. Sin embargo, es necesario tener precaución, ya que existen 'síntomas de advertencia' que requieren diferenciar otras enfermedades.
En el video, la jefa Choi Young-sun, especialista en cirugía de Hansol Hospital, enfatiza que si aparece sangre en las heces, pérdida de peso sin razón, dolor intenso que llega a despertar por la noche o fiebre acompañada, es necesario realizar exámenes activos debido a la posibilidad de que se trate de otras enfermedades como enfermedad inflamatoria intestinal o cáncer de colon. Además, si los primeros síntomas aparecen entre los 40 y 50 años, es importante recibir un diagnóstico preciso en lugar de simplemente considerarlo como IBS.
Desde anomalías en el movimiento intestinal hasta el Gut-Brain Axis: causas de aparición complejas
La causa del IBS no se define claramente como una sola, sino que varios factores actúan de forma compleja. Las causas principales son las siguientes:
- Anomalías en el movimiento intestinal: Si el movimiento intestinal es demasiado rápido, se produce diarrea; si es demasiado lento, se produce estreñimiento.
- Hipersensibilidad visceral: Los pacientes con IBS sienten con sensibilidad el gas o los estímulos de los alimentos como dolor o malestar, algo que una persona sana no sentiría.
- Anomalías en el Gut-Brain Axis: Cuando el estrés o la ansiedad aumentan, se producen anomalías en el mecanismo mediante el cual el intestino y el cerebro se comunican a través de nervios y hormonas, lo que afecta el movimiento intestinal y el control del dolor. Un ejemplo típico es la experiencia de tener dolor abdominal repentino antes de un examen importante o una entrevista.
- Cambios en la microbiota intestinal: Según estudios recientes, se sabe que los cambios en la composición o la diversidad de la microbiota intestinal pueden provocar los síntomas.
- Aparición tras una enteritis: En algunos casos, los síntomas aparecen después de padecer enfermedades como enteritis aguda o intoxicación alimentaria, cuando la inflamación no logra recuperarse.
La clave del control de la dieta es encontrar 'los alimentos que no le sientan bien'
No existen alimentos absolutamente malos para los pacientes con IBS, pero sí existen alimentos que agravan los síntomas. Dado que los alimentos que provocan una respuesta sensible en el intestino varían según la persona, es necesario un proceso para encontrar los alimentos adecuados para cada uno. Los alimentos de precaución mencionados en el video son los siguientes:
- Alimentos grasos: Los alimentos con alto contenido de grasa, como los fritos, la pizza o la panceta (samgyeopsal), pueden estimular el movimiento intestinal y provocar diarrea.
- Alimentos High FODMAP: Son carbohidratos que no se absorben bien en el intestino y son fáciles de fermentar, como la cebolla, el ajo, la harina, las legumbres y la leche. Pueden formar gases por la acción de la microbiota intestinal y atraer agua, causando dolor abdominal o diarrea.
- Otros irritantes: Los alimentos picantes e irritantes, el alcohol y las bebidas con alto contenido de cafeína también pueden empeorar los síntomas.
Como método efectivo de control dietético, se ha propuesto la 'dieta Low FODMAP'. Este método consiste en limitar los carbohidratos que no se absorben bien en el intestino. Sin embargo, no se trata de una restricción de por vida; por lo general, se pasa por un periodo de restricción de unas 2 a 6 semanas y, una vez que los síntomas se alivian, se procede a probar los alimentos uno por uno para evitar selectivamente solo aquellos que causan problemas. Dado que una restricción indiscriminada puede provocar un desequilibrio en la microbiota intestinal o un desequilibrio nutricional, es recomendable proceder consultando con profesionales médicos.
La jefa Choi aconsejó: "La clave es llevar un diario de comidas para registrar qué alimentos consumió cuando los síntomas empeoran". Esto no significa evitar ciegamente los alimentos que otros dicen que son malos, sino un proceso para encontrar los propios factores de agravamiento.
Manejo integral que incluye tratamiento farmacológico y ejercicio
El objetivo del tratamiento no es simplemente detener la diarrea, sino mejorar los hábitos de evacuación para elevar la calidad de vida del paciente. El método de tratamiento varía según el tipo de síntoma.
- Tipo estreñimiento: Se utilizan medicamentos que promueven el movimiento intestinal.
- Tipo diarrea: Se utilizan medicamentos que regulan el movimiento intestinal o antidiarreicos. Especialmente para los pacientes con tipo diarrea, se pueden utilizar medicamentos como el 'ramosetron (antagonista selectivo del receptor 5-HT3)' que mejora el dolor abdominal y las anomalías en la evacuación al regular el movimiento excesivo del intestino y la hipersensibilidad visceral.
- Con dolor abdominal: En caso de dolor intenso, se utilizan antiespasmódicos.
Los probióticos pueden ayudar a algunos pacientes, pero este es un tratamiento complementario que debe realizarse junto con el control de la dieta, la mejora de los hábitos de vida y el tratamiento farmacológico. El efecto puede ser limitado según el tipo de síntomas del paciente.
En cuanto a los hábitos de vida, las comidas regulares y el sueño suficiente son esenciales. Comer una gran cantidad de una sola vez puede sobrecargar el intestino, por lo que es recomendable comer cantidades adecuadas a horas constantes. En cuanto al ejercicio, realizar de forma constante ejercicios aeróbicos como caminar rápido o nadar, de 3 a 5 veces por semana durante más de 30 minutos, ayuda a regular el movimiento intestinal y a aliviar el estrés. También son positivos los ejercicios de relajación como el yoga, los estiramientos y la meditación. Sin embargo, se debe tener cuidado ya que el ejercicio excesivamente intenso puede estimular demasiado el movimiento intestinal.
La jefa Choi Young-sun afirmó: "El IBS no es una enfermedad que se cura de la noche a la mañana, sino una enfermedad crónica que debe gestionarse constantemente", y añadió: "Si los síntomas se repiten, es importante consultar con un especialista para encontrar un plan de tratamiento adecuado para uno mismo, en lugar de confiar en remedios caseros".
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