Cómo calmar a un gato
El lenguaje corporal revela el estrés del gato; darle espacio, eliminar la causa y presentar los cambios poco a poco puede ayudar a calmarlo.
En primer lugar, debe prestar atención si el cuerpo del gato se tensa, si el tamaño de sus pupilas cambia o si la posición y el movimiento de sus orejas varían. En estas situaciones, si el gato maúlla o emite sonidos, es una señal de que está estresado.
Existen algunos consejos para calmar a un gato en estos momentos.
Las personas que tienen gato por primera vez suelen pensar que abrazarlo y acariciarlo cuando está estresado lo tranquilizará, pero en realidad ocurre lo contrario. Si el gato está alterado, no debe acercarse ni tocarlo, sino dejar que pase un tiempo a solas. Además, conviene pensar por qué está estresado y qué cambios ha habido en el entorno, y eliminar la causa. Pueden pasar varias horas antes de que el gato salga de un estado de agitación o excitación. En lugar de tocarlo o abrazarlo, llámelo por su nombre o háblele con voz afectuosa desde cerca.
Para calmar al gato, también se debe actuar y moverse lentamente. En especial, si se produce un cambio en el entorno, hay que acostumbrar al gato a él poco a poco. Si se ha adoptado otra mascota, el gato puede pensar que su territorio ha sido invadido y sentirse amenazado. En ese caso, se debe mantener separados al gato que ya vivía en casa y a la nueva mascota, y dejar que se conozcan gradualmente. Lo mismo ocurre cuando llega un nuevo miembro de la familia. Hay que dedicar tiempo a presentárselo al gato y actuar de manera constante. El gato puede tardar desde unos pocos días hasta varios meses en abrirse.
FAM타임스 명의로 발행된 기사를 모아 제공하는 매체 공용 저자 페이지입니다.
Comentarios 0