¿Es difícil entrenar a un perro?... Errores comunes de los cuidadores
Errores frecuentes al entrenar perros: falta de paciencia, maltrato físico, repetición de órdenes, recompensas mal usadas y mala gestión emocional.
En relación con esto, presentamos algunos de los errores que cometen la mayoría de los cuidadores durante el entrenamiento de sus perros.
La actitud del cuidador
Todos los perros necesitan sentirse llenos de confianza para aprender nuevas habilidades y comandos durante el entrenamiento. Sin embargo, si reciben reprimendas o críticas constantes de su cuidador, pueden perder el interés y mostrar falta de voluntad para participar. Esto también es perjudicial para el cuidador, quien puede desarrollar el prejuicio de que su perro no tiene voluntad de aprender o que su temperamento no es flexible. Lo más importante es que el cuidador aborde el entrenamiento de manera positiva, pero en este proceso se pueden cometer varios errores. Aquí presentamos algunos.
1. Falta de paciencia y tolerancia
Como se mencionó anteriormente, el entrenamiento canino requiere mucho tiempo y guía hasta que el perro domine completamente la técnica, ya que cada perro tiene su propio ritmo de aprendizaje. Por lo tanto, es irreal que el cuidador prediga el momento de alcanzar el objetivo según su propio criterio.
Durante el entrenamiento, es común que el cuidador se estrese o se frustre si el perro tarda un poco en seguir las instrucciones, pero estos sentimientos solo obstaculizan los buenos resultados. Además, el estrés del cuidador se transmite directamente al perro, lo que puede empeorar la situación y causar que el animal pierda el interés en el entrenamiento. Es recomendable mantener las sesiones de entrenamiento cortas, de unos 10 a 15 minutos, y utilizar un enfoque de refuerzo positivo, ofreciendo elogios y recompensas cuando el perro realice la acción correcta.
2. Maltrato físico
No es necesario demostrar que se es más fuerte que el perro. El uso de la fuerza para corregir el comportamiento nunca será efectivo. Algunos cuidadores, bajo el pretexto de un entrenamiento estricto, golpean a los perros, los sujetan del cuello o los presionan con correas de cuero. Sin embargo, estas acciones son peligrosas, ya que pueden hacer que el perro sienta miedo hacia el cuidador y, por el contrario, lo vuelvan agresivo. Es inevitable que surjan dificultades al entrenar a un perro que no entiende el lenguaje humano, pero se debe comprender que elegir la fuerza o la violencia es la peor opción para resolverlo.
4. Uso incorrecto de las recompensas
Un elemento esencial en el entrenamiento de perros es el uso de recompensas, como golosinas. Si se recompensa al perro cuando realiza la acción deseada, aumenta la probabilidad de que repita dicho comportamiento. Sin embargo, algunos cuidadores utilizan esto de forma incorrecta, mostrando abiertamente el objeto de la recompensa al perro.
Si se sostiene una golosina en la mano y se da el comando frente a la vista del perro, este responderá de inmediato y reaccionará activamente a la recompensa. Aunque esto tiene un efecto muy positivo, también existe un alto riesgo de efectos secundarios, ya que el perro podría no responder adecuadamente al comando cuando no haya una recompensa presente. Por ello, en lugar de mostrar primero la golosina frente a sus ojos, es mucho más recomendable ofrecérsela como recompensa después de que el perro haya realizado la acción correcta.
Aunque las golosinas son la recompensa más común, también pueden ser juguetes favoritos, elogios, caricias que el perro disfrute o jugar con él. Es más eficiente no utilizar un solo tipo de recompensa, sino emplear varios de manera equilibrada.
5. Gestión emocional inmadura
Los perros son muy sensibles a las emociones y al estado de ánimo de los humanos; pueden detectar si su cuidador está estresado o de buen humor. Por lo tanto, entrenar cuando el cuidador no se siente bien no resultará en una experiencia positiva para el perro. Además, cuando se comete un error, las expresiones faciales o las emociones del cuidador se transmiten directamente al perro, lo que puede empeorar la situación. En tales casos, es preferible tomar un descanso o realizar otro tipo de juego en lugar de seguir entrenando. Es mejor volver a tener una sesión de entrenamiento agradable con el perro una vez que se haya recuperado.
[Fam Times = periodista 고진아]
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