Columna de adiestramiento 2> Dominar el aprendizaje para hacer sus necesidades
Claves para enseñar a un cachorro dónde hacer sus necesidades mediante rutinas, señales, refuerzo positivo, limpieza y paciencia.
Como profesional del adiestramiento canino, el tema sobre el que más inquietudes escucho es el aprendizaje para hacer sus necesidades. Aunque es el adiestramiento más básico, también es el más difícil.
Para enseñar a un cachorro dónde hacer sus necesidades, hay que conocer su ciclo de evacuación. Es necesario saber cuándo suele orinar y defecar para poder anticiparse y actuar con antelación. La alimentación libre, en lugar de dar comidas en horarios y cantidades controlados, puede suponer un gran obstáculo para este aprendizaje; por eso, durante el adiestramiento, es preferible optar por una alimentación controlada siempre que sea posible.
¡Ubicación, olor y textura! Ante todo, es necesario recordar estos tres factores.
Estos tres factores influyen enormemente en el lugar que los perros eligen para hacer sus necesidades. Suelen buscar un sitio algo alejado de su hogar, donde se sienten cómodos; un lugar con olores que estimulen su sensible olfato; y una superficie cuya textura sea distinta de la zona en la que transcurre su vida cotidiana, como un empapador, una alfombra, una alfombrilla de baño o una manta.
Estos tres factores son solo condiciones orientativas. Incluso entre perros de la misma raza, las capacidades físicas varían de un individuo a otro, algo que tampoco debe pasarse por alto. Los cachorros de apenas 2 o 3 meses aún no controlan por completo los esfínteres, por lo que no es necesario exigirles demasiado desde el principio. Si durante este periodo se fomenta de manera constante su capacidad para reconocer el lugar destinado a sus necesidades y diferenciarlo de su propio espacio, es más probable que, hacia los 4 meses, empiecen a hacerlo en el sitio correcto.
Aunque suele creerse que impregnar la bandeja sanitaria con la orina del cachorro ayuda, dejar un rastro muy leve de orina en un empapador limpio sí podría ser útil. Sin embargo, después de que el cachorro orine, es importante sustituir siempre el empapador por uno nuevo y limpio.
Si el cachorro parece querer hacer sus necesidades después de comer, guíelo hasta el lugar destinado para ello y dele una señal clara que pueda entender fácilmente. Para esta señal resulta muy útil emplear un clicker. Aunque haga sus necesidades un poco fuera de la bandeja o del lugar indicado, elógielo para que aprenda que hacerlo es algo positivo. En el golf, introducir la pelota de un solo golpe en un hoyo pequeño es muy difícil. Antes hay que conseguir acercarla al hoyo. Si el cachorro hace sus necesidades cerca de la bandeja o del lugar indicado, emita la señal precisa, elógielo y limpie por completo los restos. Mientras limpia, procure no interactuar en absoluto con el cachorro. También podría ayudar frotar ropa, calcetines u otros objetos impregnados con el olor del dueño sobre los lugares donde el cachorro suele equivocarse.
Con paciencia y repitiendo el adiestramiento suficientes veces, el aprendizaje para hacer sus necesidades acabará dando resultado. En vez de culpar a la inteligencia o las capacidades del cachorro, reflexionar sobre el papel de quien lo adiestra puede facilitar que ambos resuelvan juntos el problema.
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