Hasta que un cachorro se convierte en adulto
La socialización, el juego, el adiestramiento y la lectura del lenguaje corporal acompañan al cachorro hasta convertirse en adulto.
[Lee Kyung-han, periodista de Famtimes] Crecer es algo natural para todos los seres vivos. También para los perros. Un perro no seguirá siendo siempre un cachorro adorable, obediente y juguetón.
Durante su etapa de cachorro, el perro debe aprender habilidades básicas y pautas de conducta que le ayuden a formar su personalidad a medida que crece.
La personalidad de los perros también puede variar según la raza.
Los perros tranquilos, como los carlinos, necesitan una atención especial en cuanto a la socialización. Por otro lado, los perros activos, como los labradores, requieren el control de sus dueños.
Al igual que los niños, los perros necesitan desde cachorros compañeros con quienes jugar mientras crecen. Al relacionarse con otros perros, aprenden a socializar. La interacción con perros de todo tipo y edad contribuye a formar su personalidad a medida que envejecen.
Como los cachorros están llenos de energía, necesitan jugar mucho. Si su dueño corre, el cachorro se entusiasmará y correrá con él; si lanza una pelota, se emocionará aún más y correrá para atraparla.
La obediencia varía según la edad. Los cachorros tienen una gran capacidad de concentración. Precisamente por eso se los adiestra desde una edad temprana. Como enseñar algo nuevo a un perro mayor lleva más tiempo que a un cachorro, el dueño debe tener paciencia.
En la etapa que, en términos de edad humana, equivale al paso de la adolescencia a la adultez, los perros también desarrollan independencia y a veces se rebelan contra sus dueños.
Al igual que los adolescentes y adultos jóvenes en crecimiento, los cachorros atraviesan cambios intensos debido a las hormonas. Es un periodo en el que pueden volverse más agresivos o concentrarse en explorar su entorno.
Durante esta etapa, el perro desarrolla los conceptos de manada y líder. Por ello, puede pelear para imponerse sobre otros perros y también aparearse.
Como los perros crecen a gran velocidad, a sus dueños puede resultarles difícil seguir su ritmo de desarrollo. Lo mejor que pueden hacer es aprender a interpretar el lenguaje corporal del animal.
Esta es la manera más eficaz de comprender al perro. A veces quiere jugar y otras veces busca afecto. Estas necesidades varían según cada perro y la situación.
Ver cómo un cachorro se convierte en un perro adulto siempre es una experiencia gratificante. Es como ser padre. Si el dueño se esfuerza al máximo en criarlo, el perro estará a la altura de sus expectativas.
Lee Kyung-han, periodista, fam1@pcss.co.kr
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