Cómo mantener una buena relación entre padre e hija
El afecto, la presencia, la autoridad equilibrada y el buen ejemplo ayudan a construir una relación sana y duradera entre padre e hija.
[Jennylyn Gianan, de Famtimes] Ser un padre cariñoso y responsable es esencial para el bienestar y el futuro de los hijos.
Especialmente desde el momento en que se sabe que se tendrá una hija, hay que aceptar que las prioridades han cambiado.
Ser padre implica asumir la responsabilidad de formar parte de la vida de las hijas, colmarlas de afecto, criarlas y mantenerlas.
Cuando las hijas crecen, llegan a admirar a su padre, y como esto influye posteriormente en su criterio para elegir a los hombres, es esencial mantener una relación sana entre padre e hija.
Si las hijas reciben suficiente amor de su padre, en el futuro podrán confiar en los hombres y desarrollar relaciones saludables. Aunque el padre ya no esté a su lado, la figura paterna que tuvieron mientras crecían perdurará y, con el tiempo, se transmitirá incluso a la siguiente generación.
Es bueno prestar atención a una hija, pero demasiada atención puede ser perjudicial. Como consecuencia, las hijas pueden crecer malcriadas y convertirse en mujeres materialistas que solo esperan recibir de los hombres sin dar nada a cambio.
Para ser un buen padre, hay que estar al lado de los hijos tanto en los buenos momentos como en los difíciles.
Otra forma de ser un buen padre es ejercer la autoridad. Esto no significa que se deba atemorizar o amenazar a una hija. Se trata de enseñarle a distinguir lo que está bien de lo que está mal y de hacerle comprender las consecuencias de no obedecer la autoridad de su padre.
Cada relación entre padre e hija es única. A menudo ocurren muchos sucesos inesperados que no se pueden controlar. Sin embargo, lo más importante es poder ofrecer a los hijos un buen ejemplo y mostrarles cómo actuar.
Jennylyn Gianan fam1@pcss.co.kr
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